La riqueza, es decir la realización personal, está al alcance de todas aquellas personas que así lo desean; basta simplemente con desvelar un secreto, la clave del éxito. Para ello lo primero que se necesita es, sistematizarlo; después, hacerlo accesible a cualquier persona del entorno que nos rodea. Para lograr la realización personal es necesario conseguir la independencia financiera y la riqueza del espíritu.

Los pensamientos son elementos muy poderosos, que cuando se combinan con la exactitud del propósito, la perseverancia y el imperioso deseo de convertirlas en riqueza, ponen de manifiesto el camino hacia el éxito.